19/6/12
ANEXO 2 LECTURA
ANEXO 2
Salvan el único río vivo del DF
Investigadores de la Facultad de Ciencias hacen un diagnóstico del Magdalena y su cuenca, a fin de conservar sus servicios ambientales, entre los que destaca el abastecimiento de agua potable a la ciudad de México, así como su biodiversidad
Además de haber inspirado el vals Sobre las olas, de Juventino Rosas, el río Magdalena -en la delegación Magdalena Contreras- tiene hoy el dudoso privilegio de ser el único que queda vivo en la ciudad de México.
Cada año genera, aproximadamente, 20 millones de metros cúbicos de agua. Así, del líquido potable que consumimos los capitalinos (35 metros cúbicos por segundo) proporciona 4%, y en temporada de lluvia llega a proveer hasta 10% (3.5 metros cúbicos por segundo).
Su cuenca -conocida como Los Dinamos- contiene 25% de la flora fanerogámica de la cuenca del valle de México, vital para purificar el aire del Distrito Federal.
En una palabra, es necesario que permanezca saludable no sólo para preservar los servicios ambientales y ecoturísticos que ofrece a los capitalinos (agua limpia y aire puro, suelos fértiles, biodiversidad de flora y fauna, belleza escénica, alimentos...), sino también para garantizar la sustentabilidad del suroeste del DF.
Con ese fin, investigadores de la Facultad de Ciencias (FC) llevan a cabo, desde hace años, diversos estudios en la zona.
Por ejemplo, el Grupo de Ecosistemas de Montaña, coordinado por la doctora Lucía Almeida e integrado por técnicos y estudiantes de maestría y licenciatura (principalmente en áreas de investigación relacionadas con las ciencias biológicas), hace un diagnóstico ambiental de dicha cuenca.
"Éste incluye su descripción física y biológica, y servirá para la conservación y restauración de sus servicios ambientales. Una de las prioridades de los comuneros del pueblo de la Magdalena Atlitic, la UNAM, las autoridades delegacionales y la Secretaría del Medio Ambiente del DF es que la cuenca del río Magdalena permanezca sana", explica Almeida.
Inventario de plantas vasculares
El diagnóstico comprende también la realización de un inventario de las plantas vasculares de la zona (de un total de 532 especies registradas se han colectado más de 200).
En el territorio más alto de la cuenca del río Magdalena hay un bosque de pino (Pinus hartwegii), en la parte media uno de oyamel (Abies religiosa, que es el mejor conservado y cubre alrededor de 50% de la cuenca), y en la parte baja uno mixto.
Cerca del río crecen algunos elementos de bosque mesófilo de montaña, reducto de una época en la que hubo mayor humedad en la zona.
En el bosque de Pinus hartwegii se cuantificó un total de 61 mil 390 toneladas de carbono distribuidas en una superficie de mil 14.2 hectáreas (es decir, almacena, en promedio, 61 toneladas de carbono por hectárea).
Medidas de manejo
En la cuenca del río Magdalena hay lugares deteriorados -algunos con mucha probabilidad de erosión- por diversas causas: incendios forestales, asentamientos irregulares (casas en pendientes con riesgo de derrumbarse) y ganadería no extensiva de poblados del DF y el estado de México.
Por si fuera poco, durante los fines de semana y las vacaciones, esta cuenca recibe muchos visitantes que producen basura. Ésta, obviamente, afecta la salud del bosque y el río.
Por eso, el Grupo de Ecosistemas de Montaña trabaja con los comuneros para implementar medidas de manejo de la cuenca con base en el conocimiento local. De igual forma elabora un programa de educación ambiental a fin de desarrollar estrategias que permitan la restauración de los servicios ambientales de aquélla.
"No obstante, para recuperar y conservar este ecosistema -apunta Almeida- también es necesario que haya una coordinación entre las autoridades gubernamentales y los comuneros."
Calidad del agua
El río Magdalena corre permanentemente durante todo el año, alimenta los mantos freáticos, mantiene vivas las comunidades vegetales y animales, y es aprovechado por la población de las colonias aledañas.
El doctor Enrique Cantoral y sus colaboradores del Grupo de Ecología de Algas de la FC han caracterizado fisicoquímicamente su agua; asimismo, conociendo la diversidad de algas en la zona, han empleado algunas de ellas como indicadores biológicos de la calidad del líquido.
"Las algas, conjuntamente con musgos y plantas vasculares acuáticas, aportan una cantidad importante de oxígeno que posibilita tanto la vida en el agua como la de varios insectos acuáticos y voladores", apunta Cantoral.
Según el estudio "Algas indicadoras de la calidad del agua en el río Magdalena" -elaborado en el segundo y el cuarto dinamos, y en Camino a Santa Teresa-, la presencia de especies de algas diatomeas permite caracterizar el agua como limpia en la zona de conservación.
Sin embargo, cuando entra en la zona urbana de Magdalena Contreras, sufre un proceso de degradación: tiene bajas concentraciones de oxígeno y altas concentraciones de bacterias, sobre todo coliformes, asociadas a desechos de vacas, caballos, borregos y seres humanos.
Aunque la calidad del agua del río Magdalena resulta satisfactoria, es recomendable monitorearla periódicamente por medio de las algas diatomeas, ya que puede ser alterada por contaminantes o materia orgánica originada por incendios forestales.
Censo
Desde hace un año, varios grupos de la FC efectúan, mediante un convenio establecido con las autoridades de la delegación Magdalena Contreras, un censo sobre la biodiversidad del suelo de conservación contrerense (cuyo responsable es Cantoral) para generar mapas básicos (uno topográfico y uno hidrológico, entre otros) y de distribución de especies (aves, reptiles, mamíferos y lepidópteros, así como hongos, algas y vegetación).
"Con esos estudios -señala Cantoral- se busca generar información para entender el funcionamiento del ecosistema y así proponer estrategias de restauración, reforestación y uso sustentable."
De esta manera -y a partir del conocimiento local y científico, la suma de voluntades, el apego a la ley y el respeto a las formas de trabajo y organización comunales- será posible el mantenimiento a largo plazo y el aprovechamiento racional (principalmente por parte de los comuneros) de los recursos de la cuenca del río Magdalena. (Fernando Guzmán Aguilar)
Más información
Grupo de Ecosistemas de Montaña. Departamento de Ecología y Recursos Naturales. Facultad de Ciencias
Teléfono: 5622-4920
Correo electrónico: lal1@hp.fciencias.unam.mx
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario